domingo, 2 de mayo de 2010

El Gozo del Señor es Nuestra Fortaleza

Salmo 51: 6-12: He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve. Hazme oír gozo y alegría, y se recrearán los huesos que has abatido. Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente.

El gozo es lo que el hombre anhela, y lo que busca (aunque lo busca mal en las cosas que no edifican).
Al haberse introducido el pecado, y habiendo quedado el hombre por ello alineado de Dios, su idea de gozo es llegar a ser tan feliz como pueda sin Dios.
No obstante, el gozo del Señor es muy superior a la “felicidad” humana.
El verdadero gozo, lo encuentra cuando halla a Dios, y solamente entonces.

1. El gozo del Señor es el resultado de volverse a Dios
(Salmo 51: 6-12)
Después de haber pecado terriblemente con Betsabé, y haber cometido asesinato; David, después de ser convencido de pecado por Natán, eleva al Señor esa plegaria que hemos leído.
David entendió que el gozo verdadero sólo podía venir por estar en paz con Dios. Solamente cuando volvió al Señor de todo corazón, y fue perdonado, pudo experimentar el gozo de la salvación.

2. El gozo del Señor es nuestra fortaleza
Dios no sólo quiere que estemos en paz con Él, sino que además, experimentemos el gozo que el Espíritu Santo produce por su presencia en nosotros, como creyentes.
Ese gozo del Señor es nuestra verdadera fortaleza. El gozo verdadero, es la misma presencia del Espíritu Santo en el espíritu y en el corazón del creyente.
Leemos en Nehemías 8: 10 ‘...el gozo del Señor es vuestra fortaleza’.
En eso consiste el reino de Dios en nuestras vidas. Leemos en Romanos 14: 17

Veamos algunas escrituras más:
Salmo 118: 14 ‘Mi fortaleza y mi cántico es JAH, y él me ha sido por salvación’.
Isaías 12: 2, 3, 6 ‘...mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí. Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación...Regocíjate y canta, oh moradora de Sion, porque grande es en medio de ti el Santo de Israel’.
Filipenses 4: 4
Hechos 13: 52

3. No nos dejemos amedrentar
El gozo del Señor ha de ser manifiesto. El cristiano, ante la presencia del Señor, no puede quedarse impávido, ni se debe dejar amedrentar por los demás que no entienden ese gozo, porque no conocen a Dios.
La oposición (EJEMPLOS)

(1 Corintios 15: 58)
ESTAR FIRMES ES UN PASO DE FE, PORQUE SIGNIFICA ESTAR CONFIANDO EN EL SEÑOR A PESAR DE LAS CIRCUNSTANCIAS ADVERSAS.
EL GOZO DEL SEÑOR NOS AYUDA A ELLO; EL GOZO DEL SEÑOR ES PRÁCTICO.
Nunca olvidemos que: ¡EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA!
Ser espiritual no es ser una triste estatua
Veamos el ejemplo del rey David:
(2 Samuel 6: 12- 16):
El rey David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová... (no olvidar que Mical era creyente),
¡Un sacrificio de Alabanza!

4. El gozo va de la mano con la fortaleza
Gozo y fortaleza de Dios, son dos conceptos que van de la mano; no pueden alejarse el uno del otro.
Esto no ha de confundirse con la alegría del alma, El gozo del Señor no es una emoción (que viene y va), es el resultado de la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas.
Nehemías 8: 10 ‘...el gozo del Señor es vuestra fortaleza’.
5. Vivir en el gozo del Señor es un asunto de fe
Todo en el Señor es un asunto de fe.
EL TENER GOZO ES UNA ELECCIÓN, Y SE OBTIENE POR LA FE EN LAS PROMESAS QUE DIOS NOS HA HECHO EN SU PALABRA


¡EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA!
- El gozo del Señor no está sujeto a las circunstancias; hace que las circunstancias se sujeten a él.
- El gozo del Señor es nuestra elección.
- El gozo del Señor ha de ser manifiesto en las vidas de los hijos de Dios.
- El gozo del Señor es característica del creyente que está en victoria.
¡EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA!

Erik Ayala